martes, 18 de diciembre de 2007

Para hacer un poema dadaista. Tristan Tzara

Coja un periódico. Coja unas tijeras. Escoja en el periódico un artículo de la longitud que cuenta darle a su poema. Recorte el artículo. Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que forman el artículo y métalas en una bolsa. Agítela suavemente. Ahora saque cada recorte uno tras otro. Copie concienzudamente en el orden en que hayan salido de la bolsa. El poema se parecerá a usted. Y es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendida del vulgo.

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Te acordaras un dia...

Te acordaras un día
Te acordaras un día de aquel amante extraño
Que te besó en la frente para no hacerte daño
Aquel que iba en la sombra con la mano vacía
Porque te quiso tanto... que no te lo decía
Aquel amante loco... que era como un amigo,
Y que se fué con otra... para soñar contigo.

Te acordarás un día de aquel extraño amante
Profesor de horas lentas con alma de estudiante.
Aquel hombre lejano... Que volvió del olvido
Solo para quererte... como a nadie ha querido.
Aquel que fue ceniza de todas las hogueras
Y te cubrió de rosas sin que tu lo supieras.

Te acordarás un día del hombre indiferente
Que en las tardes de lluvia te besaba en la frente.
Viajero silencioso de las noches de estío
Que miraba tus ojos, como quien mira un río.

Te acordaras un día de aquel hombre lejano
Del que más te ha querido... porque te quiso en vano.
Quizás así de pronto... te acordarás un día
De aquel hombre que a veces callaba y sonreía
Tu rosal preferido se secara en el huerto
Como para decirte que aquel hombre se ha muerto.
Y el andará en la sombra con su sonrisa triste
Y únicamente entonces sabrás que lo quisiste.